Chico 2: Si. Estoy harto. Harto de la informática. Que le follen a la puta informática de los huevos.
Jefa: ¿Pero por qué? ¿Qué te pasa? ¿Es algo personal o laboral?
Chico 2: Es por todo esto. La presión, todos los días la misma jodida presión. Las mismas prisas. El teléfono que no para de sonar. Conversaciones sin parar. Tener que saberlo todo sobre todo.
Jefa: ¿Y tú que te pensabas que iba a ser esto? Peor que tú estoy yo. Contra más arriba vayas, peor. Fíjate que se supone que yo no debería de estar programando porque mi contrato lo dice, ¡y mirame! Programo, atiendo llamadas, hago terapia con vosotros,...
Chico 1: ¿Y yo? Yo tengo además una hija a la que alimentar. No tienes ni idea de qué es eso.
Chico 2: Ya pero... Yo que sé.
Chico 1: De todas formas, fíjate que más trabajo que la empresa en la que estamos no hay. La crisis... ¡La crisis es una mentira que se han inventado los bancos!
Jefa: Tranquilizate, respira un poco y piensalo bien.